Esperando parejo
Bailando
cirugía
Enfermero
Bienvenida
Paseando al perro

 

Homo-Machine. 2009


What happens when post-industrial society has appropriated all time and space, for the affections, the emotions, the passions, the commitments of care of oneself, of the alter, of the other? The world of artificiality opens itself. It seems that of the essence of the human are these states of the soul. And so he/she cannot go through the parks or the sidewalks, bringing food from the supermarkets, visiting the petshop: this way of realizing the human experience of affection is required to have a scope, hence the importance of artificiality, artifice, robot.

In a technologized world of life, how to inhabit it humanly?; in technological scenarios, how to include subjectivity? These works have been based on objective reports that have been published in scientific journals. And, why to paint them? It is about highlighting from its background what seems like a new habitual: that there is a cybernetic environment that begins by making coffee in the first hour of the day and ends by closing the doors and turning off the television at the last minute at home, not only it's not new; to some extent the delay of such a device was missed.
However, the artistic work fixes as a synchronic cut the occurrence of this data in our vital world. And it fixes it to be contemplated, reflected upon, criticized –if it were the case–, re-routed. The question is: what is it now, what can it be in the future, what can it be indefinitely: the essence of the human?

¿Qué pasa cuando la sociedad postindustrial se ha apropiado de todo tiempo y espacio, para los afectos, las emociones, las pasiones, los compromisos del cuidado –de sí, del alter, de lo otro–? Se abre el mundo de la artificialidad; y, ¿por qué? Parece que de la esencia de lo humano son estos estados del alma. Y así no pueda ir por los parques o las aceras, trayendo alimento de los supermercados, visitando las petshop: se requiere que esta forma de realizar la experiencia humana del afecto tenga un ámbito, de ahí la importancia de la artificialidad, del artificio, del robot.

En un mundo de la vida tecnologizado, ¿cómo habitarlo humanamente?; en los escenarios tecnológicos, ¿cómo incluir la subjetividad?Estas obras han tomado como base informes objetivos que se han divulgado en revistas de difusión científica. Y, ¿por qué pintarlas? Se trata de destacar de su fondo lo que parece una nueva habitualidad: que haya un entorno cibernético que comienza por fabricar el café en la primera hora del día y culmina por cerrar las puertas y apagar la televisión en el último minuto en casa, no sólo no es novedad; hasta cierto punto se echó en falta la tardanza de tal dispositivo.
No obstante, la obra plástica fija como un corte sincrónico el darse de este dato en nuestro mundo vital. Y lo fija para ser contemplado, reflexionado, criticado –si fuera el caso–, re-enrutado. La pregunta es: ¿qué es ahora, qué puede ser en el futuro, qué puede ser indefinidamente: la esencia de lo humano?