Co-Paintings 2020-2021

Co-paintings explores the possibility of creating a painting as a participatory or co-creation act. In this project a central question is posed: how can the interactive happen in painting? This question becomes relevant in times of confinement, when the aesthetic experience of real participation with the work is impeded and can only be experienced virtually. Nowadays one of the most widespread and easily accessible forms of virtual interaction are Instagram stories that allow you to share surveys, questions and reactions in a very agile way with acquaintances and strangers. The idea was to make use of these stories, putting pictorial decisions that I later executed in the hands of those who accessed the stories. Those executions were also recorded in the stories. The authorship, which is usually manifested in a series of decisions about the creative process, in this work, to a certain extent, is blurred or rather shared, the one who paints becomes an executor who pleases the wishes of others. On the other hand, the pictorial gestures that are chosen by the participants integrate iconic gestures of the pictorial tradition such as painting with the feet -appropriate gesture by Kazou Shiraga- or tearing the canvas -appropriate gesture by Lucio Fontana-, those gestures in dialogue with processes or qualities of the digital image such as the use of emojis or gradients, emphasizing with this mixture of gestures the dialogue between painting and the digital.

 

Co-paintings explora la posibilidad de crear una pintura como acto participativo o de co-creación. En este proyecto se plantea una pregunta central: ¿cómo puede suceder lo interactivo en la pintura? Esta pregunta cobra relevancia en tiempos de confinamiento, cuando la experiencia estética de participación real con la obra se ve impedida y sólo puede ser experimentada virtualmente. Por estos días una de las formas de interacción virtual más difundida y de fácil acceso son las historias de Instagram que permiten compartir encuestas, preguntas y reacciones de manera muy ágil con conocidos y desconocidos. La idea fue hacer uso de esas historias, poniendo en manos de quienes accedían a las historias, decisiones pictóricas que yo después ejecutaba, esas ejecuciones eran también registradas en las historias. La autoría, que normalmente se manifiesta en una serie de decisiones sobre el proceso creativo, en esta obra, en cierta medida, se desdibuja o más bien se comparte, quien pinta pasa a ser un ejecutor que complace los deseos de otros. Por otro lado, los gestos pictóricos que se ponen a elección de los participantes integran gestos icónicos de la tradición pictórica como pintar con los pies -gesto apropiado de Kazou Shiraga- o rasgar el lienzo -gesto apropiado de Lucio Fontana-, estos gestos en diálogo con procesos o calidades de la imagen digital como el uso de emojis o de degradados, enfatizando con esta mezcla de gestos el diálogo entre la pintura y lo digital.

 

Gradient
Co-painting.jpg
1.jpg
2..jpg
Gradient
Copaintingggg 33.jpg